A lo largo de la humanidad, el ser humano ha buscado lugares en donde encontrarse a sí mismo y encontrar al Absoluto. Uno de esos espacios que favorece el encuentro es el desierto. Una estancia de una semana entre dunas permite comprender algo más los procesos mentales y volver a la raíz de la conciencia, contemplando la vida cotidiana con menos problemas

Todo está escrito en el mar de arena
Este mar de arena que lo conforman los granos de arena y las dunas procede del Mar más allá del tiempo
Si pudieras comprender que todo el conocimiento que hay en los grandes libros está en el universo; y si pudieras decodificar los signos que contemplas y llegaras a actualizarlos en ti, te darías cuenta que todo se está escribiendo en las arenas en cada instante.
En cada grano de arena esta contenido todo el universo pues cada grano de arena vibra gracias a Nada Brahma; el universo de Brahma es vibración

Cosmovisión
Estando entre las dunas podrías preguntarte sobre la guía y la cosmovisión, los principios fundamentales que sigues en esta vida para relacionarte contigo mismo, con la creación y con el Creador, en esta sociedad desertizada o intoxicada por una espiritualidad “blandiblú”
Podrás contemplar el desierto como un mar de arena en constante movimiento, mar de arena en oleaje continuo en donde cada grano de arena del desierto y cada gota de agua de los océanos están en constante movimiento, no cesan. Y todo está unificado por la Unidad. Comprenderás que no hay poder ni gloria sino por Brahma (Gran Prana, Allah, el Uno, El Absoluto, como quieras nombrar a lo innombrable). Todo procede de Él y a Él todo retorna.

El entramado del universo es autoconsciente y todo se relaciona entre sí

El universo está siendo creado por los ángeles por mandato del Gran Prana, en cada instante
Los ángeles -fuerzas formativas de la existencia como los llamara Rudolf Steiner- están haciendo la creación por el mandato de Brahma
El campo unificado de la creación, Akasha, está habitado por finos rayos luminosos que envuelven, conectan y crean todo: los ángeles.
Los ángeles están en constante movimiento creando el universo.
Los ángeles son en la teoría cuántica partículas de una energía elevada y sutil, los fotones, configuraciones de energía pura luminosa manifestándose en formas ondulantes Todo en la creación se hace con esa energía angélica luminosa

El silencio del desierto favorece el encuentro con uno mismo Lo interno y lo externo
En el exterior: serenidad, en el interior la mente aquietada y la esencia emergiendo
Afuera el grado de estimulación es pequeño, casi nada cambia, sólo sutilmente; excepto cuándo el manto de la noche cubre al día y la luz del alba descorre el velo de la noche; o en las tormentas de arena, etc.
En el vacío del desierto, en ese mar de arena que parece que no hay límites, la mente se vacía de pensamientos y puedes llenarte de una conciencia plena
La mirada reposa y abarca el vacío del desierto y en la nada emerge la mirada interna del corazón,
En esa soledad puedes reconocerte y encontrarte en la esencia, percibiendo la soledad sonora de la que hablara San Juan de la Cruz. Cuando la lengua y la mente enmudecen, el corazón habla. Cuando la visión física da lugar a la visión del corazón, se descorre el velo y puedes contemplar el mundo del No-Visto.

En la soledad puedes reconocerte y encontrarte en la esencia

El desierto y los tres tiempos
El tiempo, en realidad, es una metáfora. Lo que realmente existe son aconteceres de lo existente, sucesivas configuraciones de los seres y las cosas.
El tiempo en el desierto toma otra dimensión. Va desapareciendo Kronos -el tiempo dimensional- y va apareciendo Kairós, las señales que descienden del cielo en cada instante apercibidas por una conciencia más despierta. Quizás conectes con la presencia de Aión, el Dios que siempre existió y nunca fue engendrado, no es masculino ni femenino. Aión posee el Tiempo y es con Su Tiempo que Aión crea las cosas en todo momento y lugar
Aquí, en el desierto de Merzuga, más bello que majestuoso, estando en meditación entre las dunas, el tiempo cobra otra realidad. Se abre el tiempo de la inspiración y la mirada se vuelve hacia dentro.
Comprenderías mejor el tiempo de Kronós, cuando en una tormenta de arena ves ascender por la loma de barlovento de la duna la arena en forma de remolinos que ascienden hasta la cresta de la duna Y si la tormenta es muy larga, verás dunas desaparecer y verás dunas nuevas que no estaban antes. Este es un modo de apreciar el tiempo de Kronós en el que se han sucedido aconteceres.

La angustia existencial es angustia de separación
La mente pensante nos separa de nuestra esencia y, en última instancia, de la Esencia, es decir, de Brahma. En el desierto todo cobra otra realidad, todo es mucho más natural, nada está aislado, todo está conectado e interpenetrado. Si nos separamos de la raíz de la conciencia, entonces emerge la oscuridad óntica, la oscuridad del ser.
Pero todo el entramado del universo es autoconsciente y todo se relaciona entre sí, nada existe separado.
Si contemplas las dunas desde el corazón, verás que observan al observador, es decir, a ti, porque eres una parte de todo el diseño del universo. Verás las dunas como parte de la creación, llamándote. Comprenderás que la creación está ahí esperando que conectes con ella, no estás separado, toda la creación te llama.
Universo y partícula, macrocosmos y microcosmos. Así como las dunas esperan que seas en ellas, todo el universo te está contemplando y esperando a que te entregues a él. Este desierto y todos los desiertos están en ti, como también está todo lo que existe en el universo. En ti están los 16.000 mundos de los que hablaba el murciano del siglo XIII Ibn Arabi.
Entonces, te darás cuenta que el universo te contempla y que eres
contemplado por el Gran Prana,
Sólo entonces comprenderías que no estás sólo, que toda la creación sabe de tu existencia; pues antes de que Le recordaras Brahma ya te recordaba y antes de que Le buscaras Él ya te buscaba y antes de que Le amarás Él ya te amaba.

Cuando sueltas el lastre del ego, estás próximo al eje de tu conciencia y te das cuenta que eres parte de toda la gran trama de la creación

Entrarás en un estado de enamoramiento en la sublime atracción del desierto pues la creación la hizo el Creador por desbordamiento de amor. Observarás pero, sobre todo, contemplarás.
Cuando sueltas el lastre del ego, estás próximo al eje de tu conciencia y te das cuenta que eres parte de toda la gran trama de la creación; entonces, sientes una serenidad y seguridad especial, una sensación como de vuelta a casa, estás más próximo al centro de tu conciencia
Desde una actitud receptiva, porosa y presente, contemplarás que todo está en interacción y en interdependencia. Las dunas están contigo y tú estás con las dunas en un intercambio constante de energía amorosa.
Podrás ver la energía danzante entre las dunas en un desierto viviente porque es la Vida la protagonista de todas las cosas.
Verás que en cada grano de arena hay amor, pues por amor fuimos creados. También hay amor en el grano que hay en tu pecho, el corazón, diseñado con la proporción armoniosa o aurea 1,618
Apreciarás cómo las dunas te aman. Están siendo creadas y amadas por el Amado. Entonces te rendirás al saboreo del amor sintiéndote amado, no solamente por cada grano de arena de las dunas, sino por toda la creación, por el Amado, Brahma o Gran Prana. Ya rendido te dejas engolfar en el Amado como un río en el océano, siendo amado en los brazos del Amado

Los velos simbolizan la armadura y nos remiten a un estado de ignorancia y de oscuridad. Los velos pueden identificarse como las Fuerzas del Mal que están en nuestra vida cotidiana y dentro de nosotros mismos. Ejemplos de ese mal son la neurosis, los atentados terroristas, los dictadores, los que maltratan a los demás, los que abusan del poder tanto en lo económico como en lo político. Resultado de ese mal son los asesinatos por todo el mundo –físicos o mentales–,el maltrato a los llamados países tercermundistas que son saqueados en lo económico, en lo político y en lo cultural, la creación de nuevas pestes o plagas que diezman la población mundial, tanto animales como humanos… Todo ello son las huellas de la Bestia –que no de la Bella–, lo cual se halla muy alejado de las Fuerzas del Bien cuya representación podemos encontrar en las fuerzas formativas de los ángeles, que son seres de luz y tienen un papel constructivo en la Creación, en oposición al grupo anterior que se caracteriza por ser destructor.

Para discriminar esas dos fuerzas, la Vida nos ha dotado del discernimiento, que nos permite diferenciar la enfermedad de la salud, lo que quita la vida de lo que la da.
Asimismo, si trasladamos ese esquema de fuerzas a nuestra vida personal, podemos ver en nuestro interior los velos que cubren nuestra realidad, los que nos privan de la sonrisa, la felicidad, el amor y la salud.

Para que el buscador pueda desvelarse y llegar a la iluminación, tendrá que considerar al comienzo del Proceso que existe un Camino, un caminante y un destino. El Camino se asemeja a un código de circulación que el conductor tiene que poner en práctica para llegar a su destino, respetando ciertas normas. El caminante es el buscador, que, habiendo puesto un deseo anhelante en el corazón, tiene una firme y sincera intención de cambio. El puerto de destino es el Yo verdadero que habita en el corazón y el Gran Puerto sería la Fuente. El Proceso lo puede hacer el buscador por sí mismo, es decir con sus propios medios –si es que son suficientes– o aliarse con alguien que haya transitado por el Proceso y sea conocedor de recursos y haya alcanzado un mayor desvelamiento que él. Nos referimos a la figura del sabio, maestro, psicólogo, terapeuta, chamán, etc.

No existen varitas mágicas que transformen en el acto a las personas. Se necesita un tiempo para el cambio. Aunque, sin duda, hay sesiones del Proceso que aportan una gran transformación para el sujeto que se decide a andar por ese camino, no en todas se producirá un avance fácilmente reconocible. El desvelamiento es una tarea del día a día; en lo cotidiano todo velo o armadura que se disuelve está relacionado con la neurosis.

Los velos también significan apegos y desprendernos de ellos no es tarea fácil. Además, una de las características del ego o el yo experimentador es el autoengaño. El tiempo es como una espada: o te haces dueño del tiempo haciendo un uso correcto de él o la espada te corta. El desvelamiento tiene que producirse en lo profundo del ser; no es un asunto de terapia light, es un cambio que tiene su propio ritmo. ¡Han sido muchos años de errores a las espaldas! ¡Tenemos la seguridad de que es posible un cambio profundo tanto en lo psicológico como en lo emocional, en lo físico y en lo espiritual! ¿Te has imaginado cómo podría ser tu vida si llegaras a cambiar tres conflictos de ti mismo? Escucha a los que han pasado por un Proceso auténtico y te darás cuenta de cómo han cambiado sus vidas. Una de las cualidades requeridas para el viaje es la paciencia, una medicina amarga pero cuyos frutos son dulces.

El Proceso de Desvelamiento consiste en darse cuenta de esas armaduras que se interponen entre las luces de nuestro interior –representadas por el Yo verdadero– y lo que nos gustaría ser. Es la barrera que ponemos entre nuestro potencial y su realización. Esas barreras nos impiden llegar a ser, a realizarnos como seres humanos.

Pero, ¿cómo podemos efectuar el cambio y llegar a conocernos y amarnos? La puerta principal que abre el castillo del conocimiento de uno mismo tiene la siguiente inscripción: “pon en práctica el conocimiento que ya tienes de ti mismo”. Poner en práctica la acción correcta es la enseñanza cimera delCaballero de la Armadura Oxidada. La vida es acción y todo está en constante cambio. Los ángeles están actuando constantemente llevando a cabo lo macrocósmico y lo microcósmico de la Creación; por lo tanto, están haciendo en cada instante lo que la Fuente les ordena. A cualquier parte que mires, verás el río de la vida en constante flujo de cambio. El Caballero pone a prueba el conocimiento de sí mismo, que es fundamentalmente el Camino que el mago Merlín le ha confiado: un código útil y práctico de enseñanzas. Practicando ese código, llega a transformarse.

A veces es tan difícil practicar lo aprendido que ni siquiera podemos hacer algo tan fácil y esencial para nuestra salud como tomar una cantidad suficiente de agua cada día –de dos a tres litros–, hacer cada día cinco minutos de estiramientos musculares o cambiar la expresión del rostro endurecido y arrugado por otra relajada, sincera y auténtica. Excusas, barreras, todas las que queramos. ¿Por qué nos negamos la vida, esa vida que la Fuente nos ha infundido en este castillo que es nuestro cuerpo, que ha de soportar la tiranía de los velos del ego, mientras la persona no se da cuenta de que el cuerpo tiene que andar por la vida hasta el instante del último suspiro?
Sólo revistiéndonos de coraje, podremos ir pasando por las diferentes fases del Proceso de Desvelamiento. Nunca tendremos que ser vencidos por los dragones de la cobardía y de la desesperación.

En el Proceso hay sufrimiento, pero este es fértil y productivo. Hay que bajar a los infiernos porque en sus profundidades están enquistadas nuestras viejas heridas y reconocerlas produce sufrimiento, pero este es útil y constructivo, por lo que sirve para deshacer la armadura de los conflictos. Traspasar los infiernos es cruzar y desgarrar los velos de la ignorancia y del sufrimiento destructivo. Transitar por los infiernos y salir victorioso de la prueba es alcanzar el cielo de la cordura y sentirse bien dentro de nosotros mismos; también es respetarnos y considerarnos más, porque, haciéndolo así, podremos hacer lo mismo con los que nos rodean: la familia, los amigos, etc.

La vida es dualidad. Estamos inmersos en un mundo de polaridades: luz-oscuridad, vida-muerte, cielos-infiernos. Tenemos que aceptar que en nuestra vida cotidiana están los cielos y los infiernos y, por lo tanto, tenemos que aceptar esa dualidad y extraer de toda situación y en todo momento el aprendizaje correspondiente. Eso es asunto de sabios. El avestruz sólo quiere reconocer uno de los polos: el enemigo esclavizante, pero no ve la capacidad de libertad que tiene dentro de sí misma, por lo que es comida por el león. En última instancia, uno crea sus propios cielos e infiernos. Había una persona en un país no tan lejano cuya vida era un valle de lágrimas. Pensaba que su existencia era un continuo sufrimiento, en ella todo era velamiento y oscuridad, siempre estaba en los infiernos.

También existía otra persona en otro país no tan lejano que pretendía estar siempre en los cielos, sin reconocer que la desgracia existía en su entorno y también en su interior. Esta persona vivía en una falsa espiritualidad; la espiritualidad del ego es la mayor coraza que se puede tener.

Los velos o armaduras nos alejan de la Luz. Podríamos decir que son siete o siete mil, su número es sólo metafórico. Estos velos tienen una cara oscura que mira al falso yo y tienen otra cara luminosa que mira al Yo verdadero y a la Fuente. El Proceso de Desvelamiento nos permite reconocer esos velos de la dualidad, en los que está nuestra historia de sufrimiento y de gozo. Nunca debemos olvidar que estamos en un mundo existencial y, por consiguiente, debemos enfocar siempre nuestra atención hacia el acto de traspasar esa dualidad. Haciéndolo así, podremos desvelar el misterio de la existencia, pues,entonces, llegaremos a integrarnos con nosotros mismos, con el medio que nos rodea, con el Universo y ser absorbidos en la Fuente.

7 claves para meditar.
1. ¿Te atreves a poner en práctica aquello que puede cambiar tu vida?
2. ¿Cómo generar en ti una firme intención de cambio?
3. ¿Te dejas arrastrar por la cobardía?
4. ¿Te alías con la valentía del guerrero/a?
5. ¿Sabes que tienes mucho que ganar y nada que perder?
6. ¿Asumes la responsabilidad de tu cambio?
7. ¿Por qué no te atreves a adentrarte en el Proceso de Desvelamiento?

La espada como símbolo del presente, pasado y futuro. Para expresar el presente, el pasado y el futuro, emplearé el símbolo de la espada como metáfora del tiempo, ésta nos facilitará la comprensión del misterio de la vivencia del presente y de cómo el pasado puede condicionar nuestro presente y futuro.

El filo de la espada simboliza el presente, uno de los lados, el pasado y el otro lado, el futuro. Los tres tiempos cronológicos están contenidos en la espada. Tanto el pasado como el futuro están bien determinados en la hoja de la espada, pero, ¿dónde acaba el lado del sable para dar comienzo al filo sin que se llegue al otro lado? ¿Dónde está el límite del pasado y donde comienza el futuro? En realidad, ni el pasado ni el futuro están sucediendo en el presente, porque no son el presente, lo único real es el instante del ahora; como lo único que corta de la espada es el filo. El pasado lo fue y el futuro aún no está aconteciendo; por tanto, el pasado y el futuro no están existiendo.

Nuestra vida es un interespacio entre el primero y el último hálito; una vida que se va formando de continuos presentes, haciéndose en cada instante. Se dice que el sufí es el hijo del instante. La vida es el instante, pues aunque recordemos el pasado o planeemos el futuro, esa acción de recordar y de planificar no se está haciendo en el momento actual. Es en el presente donde tenemos la posibilidad de cambiar nuestra existencia, nuestro carácter, nuestra personalidad, nuestros hábitos; en definitiva, de vivir. Si soy consciente de mi respiración, sintiendo el aire cuando entra y cuando sale, y de lo que acontece en cada instante, entonces seré más consciente del Aquí y el Ahora, permitiéndome retornar a mí mismo, a mi mismidad; tan sólo necesito fuerza de voluntad para hacerlo.

La espada es símbolo de libertad, de justicia y de valentía, entre otros significados. Empuñar la espada precisa coraje (“corazón” viene del latín cor ‘corazón, núcleo, centro’; “coraje” es atreverse a actuar con valentía desde el corazón). Necesitamos coraje para vivir el presente y limpiar el pasado, necesitamos coraje para enfrentarnos –desde lo que realmente somos– al futuro; a un futuro recolector de una cosecha fructífera. También debemos preparar el terreno para el último destino después de la muerte, ya que hay que vivir como si fuésemos a morir hoy mismo y aprender a morir como si fuésemos a vivir eternamente. Somos seres de paso, sí, pero de paso para vivir el Aquí y el Ahora, disfrutando de la vida, mirando a un futuro prometedor. ¿Cómo quiero vivir?

Se puede conocer el pasado y liberarse del sufrimiento conociendo las intenciones o actitudes más profundas que pulsan dentro de cada uno; para ello tendremos que bucear en el Inconsciente. Somos el resultado de la calidad de nuestras intenciones, cosechando según la calidad de la siembra. La intención sincera es semilla que fructifica.
Soy responsable de lo que he hecho o no he querido hacer en mi vida. De todas las vivencias que he tenido, todas ellas dejaron grabaciones en mi memoria y en mi cuerpo, condicionando el presente el modo en que me relaciono conmigo mismo y con el mundo. Estas pautas de comportamiento, con sus aciertos y errores, son rutas habituales que condicionan mi modo de ser en el mundo. Son los comportamientos automáticos, condicionamientos, huellas que he grabado en mi memoria y que voy repitiendo a cada paso.
Mi pasado personal está actuando en el Aquí y Ahora al repetir los programas del ayer. Pero el objetivo es vivir el instante para no ser afectado por la programación de los conflictos de un pasado.

Vivir el momento, el eterno presente; es retornar a uno mismo, a la esencia
Vivir el presente es estar en una dimensión fuera del pasado y del futuro, vivir el instante es puro conocimiento y sabiduría.
Nuestra forma de estar en el mundo es vivir el Aquí y Ahora, porque es donde llueven las señales desde el cielo, es lo único que podemos hacer en esta vida, vivir el presente decodificando las señales que descienden. Todas las señales descienden acorde a las circunstancias, todas ellas dependen de un plan perfecto. Nuestra misión es decodificar las señales, pues son indicaciones para el hacer, según las circunstancias del momento.
Leer las señales es leer la verdad que está pasando en estos momentos; cuando pierdo la capacidad de leer las señales, aparece el egoísmo y me encierro en el habitáculo de mi ego.
El órgano que interpreta las señales que descienden del cielo a la tierra es el corazón, el cual actúa como un decodificador de señales, algo similar al circuito decodificador de un televisor que traduce las señales que le llegan del aire en señales visuales en la pantalla. Este circuito decodificador del televisor tiene esa propiedad de leer las señales y de interpretarlas. El corazón del ser humano tiene la facultad para interpretar las señales que le llegan del cielo, no es la mente mecánica con sus programas la que decodifica estas señales.
Viviendo el instante, es cuando adquirimos conocimiento; no lo adquirimos viviendo el pasado, porque el pasado ya sucedió, ni tampoco adquirimos conocimiento en el futuro, porque el futuro aún no se ha dado.
Si te preguntas, ¿qué hago en este momento? Nada en especial, simplemente hacer lo que ha sido decretado para ti en ese mismo momento. Aceptar lo que viene en cada momento es aceptar el destino; aceptación es amor. Si aceptamos, las cosas se facilitan y nuestras capacidades se despiertan. Nuestra actitud en el momento es un estado de alerta, sin juzgar, simplemente observando desde la consciencia. Viviendo el momento, la armonía se manifiesta y se dispersa el sufrimiento.

La visión del futuro
Soy un ejecutor de acontecimientos que suceden en el presente, ejecuto eslabones, engramas de un plan futuro. Me adentro en el futuro interpretando los signos que aparecen en mi vida cotidiana, especialmente los imprevistos, es decir, todo aquello que no entra en mis expectativas. En la planificación del futuro tengo que descubrir cuáles son mis potencialidades y mis límites reales. Tengo que considerar cuáles son mis prioridades y ver el condicionamiento que hay en mi Inconsciente.
Se te ha dado la felicidad en lo más profundo de tu corazón. Si no eres feliz, bucea en el Mar de los Sargazos de tu interior, sin temor a los monstruos marinos que habitan en las profundidades de esa oscuridad. Despójate de tus formas artificiales de pensar y de sentir y rescata la forma original que mora en ti.

7 claves para meditar
– ¿Qué relación tengo con el tiempo? ¿Me alío con él?
– ¿Saboreo los sucesivos instantes de mi vida?
– ¿Hago caso de las señales que descienden del cielo?
– ¿Temo pararme y contemplar lo que se da en cada instante?
– ¿Tengo miedo a la muerte y al después de la muerte?
– ¿Qué quiero hacer en lo que me queda de vida?

¿En qué modo ‘está ahí’ el guía de la terapia? ¿Qué técnicas utiliza? ¿Cuál es la relación psicólogo paciente? ¿Cuál es la naturaleza de la psicoterapia? El terapeuta transpersonal puede ser ecléctico a la hora de emplear diversas técnicas en la terapia, pero el fundamento en que basa esas técnicas es determinante. 

 

Nos referimos a las creencias valores y concepción de la naturaleza humana en que se basa el psicoterapeuta en la práctica de la Psicoterapia Transpersonal. Esto hace referencia a las fuentes en donde ha bebido el guía. Los fundamentos en que se basa el psicoterapeuta para hacer su trabajo tiene que haberlos incorporado en su forma de ser y de vivir, funcionando como una guía en su existencia cotidiana. La persona que quiere funcionar como guía para los demás, él mismo tiene que haberse trabajado la personalidad y haberla transcendido. No solamente ha tenido que aprender técnicas y teorías, sino que ha estado en compañía de alguien con conocimiento y con sabiduría para ayudarle a hacer el viaje y llevarle, en seguridad, a un buen puerto. Seguridad en cuanto a su integridad física, mental, emocional y espiritual. El guía es alguien que, habiéndose desprendido de los rasgos negativos de su carácter, tiene un ego serenado y está sometido al corazón; es un ser sencillo, sin orgullo, prepotencia y arrogancia.

La relación entre el guía y el buscador son vitales. En ese vínculo estrecho pueden darse fenómenos tanto del mundo visible como del invisible

El guía o psicoterapeuta debe tener buen olfato y haber bebido de diferentes fuentes y hecho una óptima integración de su trabajo. Tiene que usar aquellas herramientas que cayeron en su camino y sentir que encajan bien, que tienen su función y son útiles. El guía tiene que suspender el pensamiento conceptual y apreciar la espontaneidad. Atreverse a vivir el vacío infértil y el vacío fértil. Suspender el pensamiento, el recuerdo y los proyectos de futuro, pero tener la consciencia despierta viviendo el presente.

La importancia que tienen los vínculos que se forman entre el guía y el buscador son de una importancia extrema. El guía es un espejo para el buscador y, en ese lazo que se da entre ellos, pueden darse fenómenos tanto del mundo visible como del invisible. El guía es aquel que sabe llevar a sus buscadores a mejorar el carácter y encontrarse con el ser. A esto se llama utilidad. La confianza en el guía es muy importante, porque la ascensión de la montaña del conocimiento es a veces difícil y se necesita de una buena compañía en ciertos tramos.

En de la Conciencia profundos, la percepción se abre a una realidad aún mayor de la aparente realidad, de aquello que equivocadamente llamamos realidad.

A veces nos llegan pacientes en que la descripción que dan de sus experiencias no encajan en el marco de lo que entendemos por psicología tradicional. El paciente nos puede hablar de experiencias más allá de lo psicológico, más allá de la experiencia de la personalidad; nos está hablando de unos estados y experiencias profundos, y a la vez a flor de piel, que se enmarcan en un estado de una absoluta salud psicológica y física y que, a primera vista, se podrían clasificar en Psicopatología como estados psicopatológicos. La descripción que ciertas tradiciones espirituales –Sufismo, Budismo, etc.– dan sobre los estados de la conciencia está ampliamente documentado y, curiosamente, están escritos, mayormente, a partir de la propia experiencia, como sucede en el Sufismo.

En esos estados de la Conciencia, la percepción se abre a una realidad aún mayor de la aparente realidad, de aquello que equivocadamente llamamos realidad. La persona experimentada, aquella que ha entregado su vida a la comprensión de la realidad en la vida cotidiana, conoce el estado en que se encuentra, lo “saborea”, experimenta y puede hablar y escribir acerca de él, dentro de lo que el lenguaje conceptual permite en el acto de nombrar experiencias que se apartan del mundo de los conceptos, de lo racional, ya que este “saboreo” de los estados de la Conciencia pertenece a la experiencia del hemisferio derecho y no al izquierdo y es analógica más bien que lógica, intuición del corazón más que racional.

Siendo psicólogos, terapeutas o guías, podemos ser absolutamente científicos en nuestro trabajo cuando exploramos con el paciente los estados de la Conciencia.

Todas las tradiciones del mundo han dado una gran importancia a la respiración, tanto a la forma correcta de respirar como a la elaboración de técnicas para entrar en estados expandidos de conciencia. Por lo general, nuestra respiración no es lo satisfactoria que debiera ser y sin oxígeno y prana, el cuerpo no metaboliza óptimamente, disminuyendo el tono vital y generando enfermedades

La respiración es el filo de la navaja entre lo psicoemocional y el cuerpo físico. Un bloqueo en un lado incide en el otro, por eso debemos conocer y controlar nuestro proceso respiratorio.

EL ENFOQUE DE LA MEDICINA PSICOSOMÁTICA: ENFERMEDADES PSICOSOMATICAS DEBIDO A UNA MALA RESPIRACIÓN

La Medicina Psicosomática tiene un enfoque bio-psico-social a la hora de contemplar el cómo enferma cada paciente. Este enfoque ya se daba en las medicinas antiguas,como en la medicina ayurvédica, medicina tradicional china, medicina tibetana y la medicina islámica, etc. en donde el cómo está configurada la personalidad o carácter y el modo de ser ahí en el mundo, afectará al organismoen lo saludable o en lo enfermizo. En última instancia, lo que hay más allá del síntoma de la enfermedad, -por ejemplo, acidez de reflujo por hernia de hiato-, y más allá de los rasgos negativos ointoxicantes del carácter, “chapapote”, es el espíritu (atman, ruh, ruah) el que está siendo velado, manifestándose la oscuridad y no la luminosidad del espíritu.

Como la respiración es el filo de la navaja, uno de sus lados, lo psicoemocional, afectará al otro lado, al cuerpo físico, formando una hipertonía muscular y contracturas musculares en el organismo en general y en el aparato respiratorio en particular, disminuyendo su capacidad respiratoria. Estos bloqueos de la coraza del carácter, muscular, emocional y energética están incidiendo en el origen y desarrollo de enfermedades psicosomáticas. El médico Rof Carballo decía del psiquiatra suizo MedardBoss, ser el pionero en occidente en exponer con claridad la medicina psicosomática. M.Boss, decía que “elegimos” cierta zona del cuerpo a enfermar. Así, podemos hablar de asma bronquial, hernia de hiato, colitis ulcerosa estreñimiento, flatulencias, malas digestiones cefaleas, trastornos cardiovasculares, estado vital bajo, cáncer de ovarios, de colon, de estómago, entre muchas otras enfermedades provocadas por los rasgos negativos de la personalidad.

PROCESO MECÁNICO DE LA RESPIRACION (LA INSPIRACIÓN)

El diafragma-émbolo –que tiene forma de cúpula- es el músculo principal de la ventilación pulmonar. Hace un recorrido de ocho centímetros en su descenso y ascenso. En su descenso se descupula lo suficiente provocando un vacío de presión en los pulmones lo que hace que entre el aire en ellos. La caja torácica es expandida por el diafragma y por media docena de músculos inspiradores.

Decía ChuangTzu hace2.000 años: “Los hombres verdaderos respiran profundamente desde los talones”. Podemos considerar el tronco como un cilindro o un cubo dividido en tres segmentos o anillos-360º grados cada uno-: segmento lumbo-abdominal, segmento diafragmático y segmento costo-clavicular. Estos tres cinturones, en su forma natural, tienen que estar relajados, con un nivel tónico apropiado y expandirse los tres al unísono desde el principio hasta el final de la inspiración. El anillo lumbo-abdominal debe estar lo suficientemente relajado para que el diafragma encuentre poca resistencia en su descenso.

El proceso inspiratorio sería como una flecha cuya punta desciende hacia la zona lumbar descendiendo el diafragma óptimamente, especialmente por su segmento posterior que inserta en las primeras vértebras lumbares -en su lado anterior o ventral se encuentra el hara o centro vital del ser humano-. Este segmento posterior es el que más puede descupularse.

He aquí la importancia de la cita de ChuangTzu, ya que al descender correctamente el diafragma hacia la zona lumbar, la transmisión de la onda descendente y expansiva se percibe fácilmente en la zona lumbar llegando hasta los talones. Respiración y hara en plenitud.

LA PSICOTERAPIA RESPIRATORIA OFRECE UN MODELO PARA VOLVER A LA RESPIRACIÓN NATURAL MEDIANTE EL DESBLOQUEO PSICOSOMÁTICO

Coraza caracterológica, cuerpo y respiración.
.El cuerpo es como un libro que lleva escrito la historia biográfica de la persona.
En principio, el cuerpo no es culpable de los avatares del carácter de la persona, siendo el carácter el mayor responsable de las enfermedades físicas, es a él a quien hay que pedir cuentas.
La formación del carácter viene dada por la educación o aprendizaje en la temprana edad, y por el sistema económico, político, social, psicológico, familiar, etc)
Por lo general, la respiración en el ser humano se ha ido restringiendo por los rasgos negativos del carácter, dando lugar a un poliedro de enfermedades psicosomáticas.

Diagnóstico y tratamiento de la respiración desde la Psicoterapia Respiratoria
El diagnóstico de cómo respira la persona se hace mediante el protocolo de la Psicoterapia Respiratoria, lectura corporal y palpación del cuerpo, fundamentalmente.
La persona, con la ayuda del instructor, se da cuenta dequé zonas de su cuerpo están más liberadas -siendo la respiración más correcta- o qué zonas están más restringidas –la respiración es más defectuosa. También se hace consciente de los conflictos psicoemocionales que subyacen en las diversas zonas del cuerpo que están somatizadas.

En el tratamiento se emplean ejercicios y posturas propias de la Psicoterapia Respiratoria, masaje descontracturante, reeducación corporal integral y proceso psicoterapéutico con catarsis liberadora.
El resultado es volver a la respiración natural amplia, libre y placentera y, por otro lado, al conocer la persona algo más el “chapapote” que recubre algunas facetas de su diamante (espíritu) y habiendo reducido o eliminado la intensidad del conflicto psicoemocional, el cuerpo será más libre de la tiranía de ego y, por tanto, la respiración será más fácil.

Al principio del tratamiento tiene que predominar la respiración voluntaria consciente, pues la musculatura implicada en la respiración puede tener cierta restricción de movimiento por la coraza muscular y hay que conseguir liberar al cuerpo de estas tensiones innecesarias.
El cuerpo, como todo ser vivo, es moviente, por lo que todos sus sistemas bien articulados –circulatorio, respiratorio, óseo, etc. están en una continua onda pulsante. El cuerpo puede tener contracturas musculares desde hace muchos años, por lo que no es fácil soltarlo y relajarlo tan fácilmente y que ese estado de tonicidad óptima permanezca en el tiempo. Por esto, el estiramiento corporal en la vida cotidiana da como resultado una mayor flexibilidad y funcionamiento del cuerpo. Pues bien, si esta idea la trasladamos a la mecánica de la ventilación pulmonar, a los músculos implicados en la respiración y, en especial al diafragma, tendremos que hacer “gimnasia respiratoria” según expresa la Psicoterapia Respiratoria para devolver a este sistema su nivel tónico normal.
Por ejemplo, si los músculos pectoral mayor y menor están acortados y contracturados porque la persona eleva los hombros y los echa hacia adelante, estos músculos tendrán reducida su capacidad paraelevar y expandir la caja torácica en la inspiración, pero al estirarlos y devolverles su postura natural mediante reeducación postural, entonces, restablecemos su funcionamiento correcto y natural. Qué decir acerca del diafragma-pistón, que por lo general, está “congelado” por culpa, entre otras emociones, de la rabia reprimida, miedo e inhibición. El diafragma, por su cara anterior, inserta en el esternón -zona del plexo solar, chakramanipura, centro del cuerpo humano, a esa altura está el diafragma, cuya parte más alta se conoce como centro frénico. Hay cierta correspondencia entre esquizo-frenia, división-mente, en donde la persona está escindida entre el principio de realidad y lo ilusorio. El diafragma separa la cavidad abdominal de la cavidad torácica, por
abajo la tierra, las “vísceras emocionales” y por arriba el cielo, las “vísceras del sentimiento más sutil”: el corazón nos remite al amor y los pulmones al espíritu.

Durante el tratamiento, y según se va devolviendo al sistema respiratorio su pleno funcionamiento, emplearemos cada vez más la respiración involuntaria consciente , “dejar que ello respire” que la respiración “se haga” por sí misma libre de contracturas musculares, etc, siendo plena cuando el cuerpo ha sido liberado de las tensiones musculares y reducido la intensidad del ataque de los dragones que atenazan su mente. A esta respiración liberada es a la que hay que llegar.

En definitiva, el modelo de la Psicoterapia Respiratoria consiste en hacer un diagnóstico psicológico y físico partiendo del patrón respiratorio de cada persona y devolverle su capacidad natural de respirar y un carácter más noble, entre otros beneficios.