La Mente existe como sirviente del Alma

La mente como sirviente del alma, tiene un mecanismo característico, rendir la mente a la intención del alma garantiza la paz interna y la externa, efectividad y una intuición despierta. 

El éxito, la felicidad y un flujo de prosperidad son los resultados de dominar la mente. La mente existe como un sirviente del alma, el Atman. Pero la mente también es un mecanismo vasto con sus propias características y su propio impulso. Cuando la mente está alineada con el alma, cada pensamiento que es estimulado desde el intelecto se percibe y actúa con claridad y realidad. Cuando la mente está llena de identificaciones inconsciente, emociones, proyecciones, intenciones y apegos, el pensamiento se percibe como otro al que es. Este pensamiento enmascarado se vuelve la base de muchos juicios falsos y compromisos infructuosos.

Yogi Bhajan ha alineado el arte y la ciencia del control de las 81 facetas de la mente. A través del uso de Kundalini Yoga, estas 81 facetas regulan la reacción de la personalidad, el cuerpo y la mente hacia cada pensamiento. Estas, pueden controlarse de tal modo que la mente perciba cada pensamiento de manera clara y que, con cada uno, ella se rinda a la intención del alma, entonces, tendrás garantizada la paz interna y la externa.

Características de la mente

  1.     La mente es sobre todo automática. Puesto que la mente es rápida y está más allá de las categorías de tiempo y espacio, sustenta tus acciones con muchos más pensamientos de los cuales tú jamás podrías realizar. El resultado de esto es que no eres tú quien piensa. Tu mente piensa, no tú. Te inunda con pensamientos, tanto deseados como no deseados, intencionados como no intencionados. NO todos los pensamientos sustentan el tú que es tú. Tú eres conciencia en si y no todo estos pensamientos. Realmente, eres transportado a través del alma.
  2.     La mente siempre está moviéndose. Si se detiene, no puede funcionar. No es un fenómeno localizado, justo como en el océano puedes sentir olas que se generaron desde muy lejos, así en la mente, tienes pensamientos y sentimientos del universo entero y de cada persona. Los lugares y personas con los que estás más sintonizado y apegado son lo que usualmente llenan tu corriente de pensamientos. Mientras te vuelves más neutral y desapegado, la extensión de esos pensamientos se amplía.
  3.     La mente funciona mejor con contrastes. Busca polaridades y tiende a clasificar las cosas en pares, en positivo y en negativo, en bueno y en malo. Considera tus ojos, tus ojos necesitan el movimiento para proveer contrastes y comparaciones, a fin de que tu sistema nervioso pueda construir tu visión. Es lo mismo que la mente. Busca contraste y polaridad. Puesto que la mente es impersonal así como personal, tú encuentras esta búsqueda de contraste y extremos a través de la naturaleza.
  4.    La mente es tan material como el cuerpo, sólo que es más sutil. El agua existe en grados de sutileza, desde el vapor a líquido a hielo. Justo así, puedes pensar en la mente como el vapor, los pensamientos como el agua, las neuronas y conexiones como el hielo. La mente es una estructura, un proceso y una energía que le permite a tu conciencia operar y manifestarse en esta creación. Puedes observarla y puedes cambiarla. La puedes afectar con cosas densas como la comida, cosas poderosas como la respiración y cosas sutiles como el pensamiento. Tiene su propio flujo, estructura y metabolismo. La mente en sí no se detiene. Por ello, “un punto de quietud” es una de las herramientas esenciales que necesitas para examinar la mente. Aquí es en lo que se necesitan técnicas especiales como la meditación, mantra o control de la respiración. Usar la mente para tratar y convencer a la mente a estar quieta es como detener un huracán soplándole. Hay muchas cosas sucediendo. Otra dificultad es que usas tu mente para observar a la mente. Sólo imagina dos espejos viéndose entre sí a un ángulo ligero, si pones una vela en medio y miras al espejo, podrás ver cientos de velas, reflejos sobre reflejos. La mente puede reflejarse a sí misma y crear imágenes dentro de imágenes.

La mente como sirviente del alma, tiene un mecanismo característico, rendir la mente a la intención del alma garantiza la paz interna y la externa, efectividad y una intuición despierta.

Necesitamos ser capaces de afectar a la mente sin enredarnos en una autoreferencia infinita. Para hacer eso, necesitamos estudiar la estructura de la mente, reconocer el origen de pensamiento y determinar, conscientemente, qué pensamientos son consistentes con nuestro ser verdadero. Las facetas de tu mente regulan las reacciones de la personalidad, el cuerpo y la mente a cada pensamiento.

Si las facetas de la mente pueden controlarse de tal modo que se perciba cada pensamiento claramente, entonces, la mente se podrá alinear con la intención del alma. El resultado es efectividad, paz interna y externa, y una intuición despierta.

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