Este año sin excusas. Claudia Köster

¿Te suena familiar ?

No tengo tiempo, no puedo,

si lo hago me odiarán,

no se como hacerlo,

siempre tengo mala suerte,

no vale la pena, no es el momento,

ya es tarde,

me faltan recursos económicos …..

Estas son las excusas mas frecuentes. Romper la rutina cuesta,

pero no es imposible.

Cuando digo : no tengo tiempo, significa muchas veces, no tengo ganas o no
es suficientemente importante para mí. Un día el tiempo ya no te tendrá.
Solo tenemos control sobre lo que se hace dentro de este tiempo, pero no
podemos controlar el tiempo.

Doy prioridades a cosas que me son familiares y salir de esta „comodidad“
requiere disciplina, no viene regalado.

A veces lo comparo con la tabla de multiplicar, hay que aprenderla de
memoria, no hay otra opción.

Lo mismo pasa con la rutina, hay que poner voluntad, solo no va a cambiar
nada.

Otra excusa que escucho con frecuencia es : No puedo.

Un „ no puedo“ es a menudo un „no quiero“.

¿Realmente lo has probado suficientemente?

¿Has pedido ayuda?

¿Te has informado bien?

Todos hemos aprendido de andar, aunque nos hemos caído cientos de veces y
nunca nos ocurrió decir: no lo voy a lograr, lo dejo! No! lo hemos intentado
una y otra vez , hasta conseguirlo.

La motivación es algo esencial. Hay que rodearse también con gente motivada
y disciplinada que apoyan tus visiones. Es casi imposible cambiar, cuando tu
entorno no cree en ti y te ponen trabas constantemente.

Las resistencias al cambio, también tienen que ver con:

¿Que van a pensar de mi? Es muy egoísta hacer lo que quiero, o no puedo
defraudar a los demás!

Todo esto son creencias que te frenan.

¿Te pones en tu vida siempre al final de la cola? ¿ Te parece que los demás
son mas importantes que tu? Si piensas así, entonces esto tiene un precio,
cuando no hacemos lo que sentimos, crece la frustración y la rabia. Es como
si llenaras un barril con esas emociones negativos y un día, menos esperado
reaccionas totalmente incontrolado, que al final te causa justo estos
problemas que querías evitar.

 

La opinión que tienes de ti misma se refleja en la gente de tu entorno. Si
puedes verlo así, se convierte en una gran ayuda. Entiendes que la gente que
te rechaza te pone en contacto con tu propio rechazo hacia ti.

Te abre una puerta hacia la libertad, porque de repente ya no te sientes
víctima o que no puedes hacer nada para cambiar tu vida.

 

Así que rompe tus reglas, sal de tu „zona de confort“ y prueba nuevos
caminos.

Si necesitas ayuda ponte en contacto conmigo.

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