Tag: Movimiento Integral

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Nuestro cuerpo es una máquina perfecta, donde todo, cada órgano, cada músculo, cada célula tiene su función y su razón de ser. Nosotros percibimos nuestro cuerpo como materia fija y no nos damos cuenta de que mientras estamos durmiendo, de pié, concentrados en el trabajo, miles de células están en continuo movimiento y transformación en nuestro interior, los órganos, la sangre, todo está continuamente trabajando… y lo hace en equipo!

El estrés  y la tensión o el miedo y la rabia contenidas envían un exceso de glucosa a nuestros músculos y los contraen sin que después haya una respuesta activa de esos músculos.

Por esa razón todo repercute en todo y todo tiene influencia en todo dentro de nosotros, nuestros pensamientos y emociones crean química, crean reacciones y respuestas en glándulas, en órganos, en partes del cerebro. Los músculos, los tendones y articulaciones también forman parte de este equipo y le influencian y se ven influenciados.

El estrés  y la tensión o el miedo y la rabia contenidas envían un exceso de glucosa a nuestros músculos y los contraen sin que después haya una respuesta activa de esos músculos que libere toda esa química. Por eso decimos en Movimiento Integral que los músculos tienen memoria emocional y la liberamos pidiéndole al músculo que haga un movimiento consciente y respetuoso consigo mismo.

Del mismo modo, a menudo la zona del cuerpo que nos duele no es donde se encuentra el origen de la tensión, a menudo se halla en otras partes. Una lesión de rodilla puede tener su origen en la cadera por ejemplo, ( las dos articulaciones comparten el mismo hueso, el fémur), o en el apoyo del pie. A veces la causa es tan simple como la distribución del peso al andar o cuando estamos de pie.

Una lesión crónica en las cervicales puede tener un origen en un diafragma contraído o en las costillas, un dolor en el pulgar de la mano puede empezar en el hombro o en la base del cráneo.

Esa es la razón por la cual en una sesión de Movimiento Integral dedicada a movilizar pies, caderas y respiración un alumno puede sentir al final de la clase un alivio y un cambio en las cervicales sin que parezca que le hemos dado a estas mucha atención.
Sencillamente, ¡hemos reorganizado el trabajo en equipo!